jueves, 17 de septiembre de 2009

La subvalorada amistad

Sin tener en cuenta el anhelo de Roberto Carlos, que quiere tener ¡un millon! de amigos, todo ser humano quiere poder compartir momentos de diversion, de desolacion, de exito y fracaso con otras personas. El asunto es que esa necesidad genuina muchas veces nuestro orgullo la encierra en el calabozo y la reemplaza por una mejor caratula a los ojos ajenos: la necesidad superflua de estar con alguien, mas aburrido es estar solo.
A lo largo de mis años, supe lo que es estar completamente solo, conocí la falacia de tener muchos amigos, y ahora mismo, tras una selección algo forzosa, algo voluntaria, hablo desde la perspectiva de tener los amigos que necesito, ni mas ni menos. Por los años que tengo, quizá me aguarden nuevos fenómenos o supuestos ineditos pero creo haber experimentado por cuenta propia o ajena, la complejidad de las relaciones humanas a este respecto.
Mi madre me contaba una charla que tuvo en Alemania, con un cura de ese país. El cura le dijo: 'ustedes los latinoamericanos creen que nosotros somos fríos. Nada mas alejado de la realidad. Somos cautos, no nos entregamos tan facilmente. Ustedes muy rapido van dando besos y abrazos, pero así de rapido es tambien como se evaporan sus amistades. Nosotros cuando entregamos nuestra amistad, nos entregamos para siempre´´.
Fue algo que me llamó la atencion, al margen de la grotesca generalización. Es que por evitar aquella sensacion tan molesta y triste de la soledad, muchas veces compartimos momentos banales con nuestro entorno, y muchas veces (hablo por mi, aunque estoy seguro que no soy el unico) como vivimos la vida tan banalmente, solemos repetir esos encuentros con esa misma gente un numero de veces considerable, y ahi es donde decimos: estos son mis amigos, con estos comparto mis momentos.
Pero tan sinuosa es la vida, que a veces te da un uppercut para que reaccionemos. Ahi es donde uno busca algo diferente a lo que venia viviendo, o simplemente la vida nos deja tarados del golpe y buscamos a esas mismas personas con las que compartimos aquellos momentos, y nos llevamos la ingrata noticia de que no están. Nos enojamos, los insultamos, nos sentimos traicionados. Pero ellos no estan, no porque traicionaron, sino porque eran nuestros compañeros de banalidades, no de la vida misma. Pero yo creía....
Uno creía con base en que?, en que siempre estuvieron cuando se armo torneo en la Playstation? en que cuando habia picado, eran los primeros en aparecer?.
O llamamos amigo a cualquiera que nos acompañe cuando estamos aburridos, con claro sentido utilitarista, siendo la amistad otra cosa, o la amistad es sencillamente eso, un acompañamiento para las cosas chicas de la vida y nada mas.
Me resisto a creer esto ultimo. Para mi el amigo es el que llega cuando todos se han ido, es una certidumbre entre tanta incertidumbre, es aquel hermano del alma. Sin duda que tendremos amigos para jugar a la play, otros para hablar de politica, o de musica. No podemos pretender hacer todo con todos. Pero si es exigible que todos aquellos a los que uno le entrego la confianza, estén cuando uno los necesite. Y esto no es responsabilidad de ellos: es nuestra porque cada uno debe ser cauto a la hora de ver a quien le entrega su confianza. No podemos ir por la vida resentidos porque este o aquel se cagó en nosotros. Es decididamente nuestra culpa si salimos perjudicados, porque hemos elegido mal. Pero la vida es como el deporte: siempre te da revancha. Asi que si fuiste un 4 de copas eligiendo, no te quedes llorando, sali a la calle y mira a todos con la frente en alto, desafiante, como diciendoles: al que se meta conmigo, le pego una patada en el orto. Y usá el ojo de aguila, hay que ser astuto, fijate quien es copado pero tambien quien es equilibrado. Otra cosa: no soy quien para dar lecciones, pero es muy importante no quedarse en uno mismo, hay que dejar de ser un poco egoista: pongamosle que en un grupo de amigos, uno le caga la novia a otro, o este habla mal de aquel por atrás, no nos hagamos los sotas, el que traiciona es traidor, aunque no lo haya traicionado a uno. Si no lo hizo, fue porque no tuvo la oportunidad. No seamos tan ingenuos: digamosle chau al traidor, al hipocrita, al oportunista.
En fin probablemente caiga en el error de confundir amigo y amigo intimo,pero volvamos a valorar el termino amigo/a entendiendo que el amigo es intimo para uno,
quiza dentro de esa intimidad que uno no le revela al ignoto, haya grados de confianza con los que uno se maneja, pero en todo caso eso no contradice lo anterior: habrá amigos para contarles esto, otros para aquello, pero si vemos que hay ciertas personas con las que no nos sentimos protejidos contandoles cualquier cosa, minima que sea (pero nuestra) aquellas no seran amigos/as.
Llamemos amigo al que se lo merece. Todos los demas pueden ser buenos allegados.

Amigo

Tu eres mi hermano del alma, realmente el amigo
Que en todo camino y por nada esta siempre conmigo
Aunque eres un hombre aun tienes el alma de un niño
Aquel que me da su amistad su respeto y cariño
Recuerdo que juntos pasamos muy duros momentos
Y tu no cambiaste por fuertes que fueran los vientos
Es tu corazón una casa de puertas abiertas
Tu eres realmente el mas cierto en horas inciertas.

En ciertos momentos difíciles que hay en la vida
Buscamos a quien nos ayude a encontrar la salida
Y aquella palabra de fuerza y de fe que me has dado
Me da la certeza que siempre estuviste a mi lado.
Tu eres mi amigo del alma en toda jornada
Sonrisa y abrazo festivo a cada llegada
Me dices verdades tan grandes con frases abiertas
Tu eres realmente el mas cierto en horas inciertas.

No preciso ni decir todo esto que te digo
Pero es bueno así sentir, que eres tu mi gran amigo

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